El agua en nuestro pueblo, un problema y un proyecto pendiente de solución

Hasta ahora, lo más preocupante del agua en SAB ha sido la calidad y potabilidad del agua suministrada por el ayuntamiento, junto a la falta de transparencia e información municipal de las mismas.

Y esto sigue siendo así a día de hoy. Además, seguimos sin saber nada de los problemas detectados en las fuentes de ósmosis en marzo. Ni de los programas de desinfección exigidos por la Consellería de Sanidad en abril. Ni del proceso del expediente sancionador instado por la Consellería de Transparencia… Ni de los contratos solicitados de los pozos de abastecimiento…

Pero también existen otros grandes problemas, no menos importantes, en cuanto al suministro del agua potable en San Antonio de Benagéber. Problemas administrativos y de gestión, que deben abordarse para garantizar una seguridad y fiabilidad del abastecimiento a la población. Todo ello junto a un estudio de su coste y propuestas de soluciones al endeudamiento actual. En nuestra opinión, esto está suponiendo que el equipo de gobierno actúe escondiendo la cabeza, como un avestruz. Es necesario legalizar y racionalizar la situación actual, heredada de legislaturas anteriores, pero que, tras tres años de gobierno de Aisab, no puede obviarse más.

Actualmente existen tres suministradores de agua potable en nuestro municipio

  1. La Cooperativa El Plantío- La Cañada. Abastece aproximadamente al 50 % de la población. Población que es la que más consume por su configuración de viviendas familiares con parcela y piscinas, mayoritariamente. Lo hace mediante concesión que le otorgó Paterna en 1988, por 50 años, hasta 2038, si no cambian las circunstancias. No obstante habría que delimitar cual es el mapa actual de dicha concesión, puesto que la población y el urbanismo ha variado enormemente. Según la información que disponemos, el ayuntamiento no está cobrando el canon del 1% sobre la facturación en nuestro municipio, que debería abonar la Cooperativa. Cantidad importante ésta, dadas la situación precaria de las arcas municipales. Tampoco tenemos noticias de la situación de los avales y fianzas constituidos en la formalización de la concesión.

  1. Altos Riegos. Suministrador de industrias y de un pequeño número de viviendas. Falta el contrato de concesión y falta el cumplimiento de la publicación de sus analíticas según el RD 140/2003. Según respuesta del propio ayuntamiento, no tiene ninguna constancia de documento alguno referente a este suministro y por lo tanto, está fuera de su control.

  1. El Ayuntamiento. Suministra de forma directa a casi el otro 50 % de la población.

    1. No tenemos noticias, ni el gobierno local responde a nuestros escritos al respecto, de los contratos de explotación de los dos pozos de los que se abastece. Éstos pozos son de titularidad privada, de una persona física y de la Comunidad de Regantes, que recibieron en su día la concesión, por parte de la Confederación Hidrográfica del Júcar, como agua para riego.

    2. No consta ningún documento sobre la utilización para otros usos ni derechos del ayuntamiento sobre los mismos. Lo cual plantea la incógnita de cómo se atiende al mantenimiento de los pozos, y gastos de suministros, y cómo se contabilizan. Para el abastecimiento de agua potable habría que solicitar, tramitar y obtener la oportuna concesión, según la Confederación Hidrográfica del Júcar.

    3. Tampoco se conoce qué personal atiende a los regantes y de qué forma se repercuten los gastos a los usuarios. Vuelve a aparecer la necesidad de algún acuerdo, concierto o concesión. Y en el caso de asumirlo el ayuntamiento, haría falta alguna ordenanza que regule este suministro.

    4. ¿Qué coste supone para el ayuntamiento la explotación de los pozos sin contrato alguno? ¿Podrían sus titulares exigir alguna compensación? Hay que regularlo.

    5. Por otra parte existe un contrato con una empresa para la lectura y mantenimiento de hasta el 10% de los contadores, por importe de más de 31.000 €/año. Esta cantidad representa más del 16 % de los casi 192.000 € que se cobran a los usuarios anualmente, según la liquidación de 2017. ¿Se podría aminorar este gasto con la instalación de Contadores Inteligentes además de aprovechar sus ventajas técnicas y de detección de fugas?

    1. En cuanto a la Emisión de Recibos y cobro, sigue faltando el aviso de NO APTA para determinados sectores de riesgo de la población y debería adecuarse al nuevo Software de gestión municipal.

Afortunadamente en un futuro, y gracias a pertenecer a la Entidad Metropolitana de Suministros Hidráulicos (EMSHI) desde nuestra segregación de Paterna, podemos tener asegurado el suministro de agua potable, con niveles de nitratos aceptables, hasta los depósitos de Montesano. A pesar del retraso provocado por la falta de colaboración del ayuntamiento con la EMSHI para realizar los proyectos técnicos, en varios años estará acabada la obra para que se nos pueda abastecer.

En septiembre-octubre de 2018, puede estar el proyecto acabado con su cuantificación. Quedarán muchas tareas pendientes. Habrá que someterlo a la aprobación de la asamblea de la EMSHI, constituida por 51 poblaciones, entre las que se encuentra Valencia. Solicitar y aprobar los presupuestos para su financiación. Se supone que no bajará de 6.000.000 €, y el presupuesto anual Total de la EMSHI es de unos 8-9 millones de euros. Así mismo, se deberán realizar las expropiaciones necesarias y atender a los recursos, además de que se decreten como de “urgente ocupación”. Y ejecutar las obras de canalización desde los depósitos de Montecañada en Paterna, al otro lado de la autovía, hasta los depósitos municipales en Montesano.

No obstante, igual que ahora, la responsabilidad del suministro al consumidor es del ayuntamiento. Se debe responsabilizar de la eficiencia de la red, de la calidad bacteriológica y de la potabilización en los depósitos, y en la red hasta llegar al grifo del consumidor. Además, deberá controlar las pérdidas y fugas, el mantenimiento de las fuentes de ósmosis, cobro de los consumos, etc.

En este contexto, urge dar una solución a la deuda de SAB (en la actualidad 200.000 €.) con la EMSHI, generada en esta legislatura. ¿Cómo y cuándo se va a hacer frente a esta deuda creciente? ¿Se está postergando para otras legislaturas? ¿Será la herencia que nos dejará este gobierno?

Otras muchas cuestiones quedan en el aire. Los suministros de las empresas actuales. Las acciones de un gran número de cooperativistas de nuestro municipio, en un caso (valoradas entre 900 y 1000 € cada una), y de los comuneros de la Comunidad de Regantes en el otro. La ética de la utilización de agua de calidad, con el coste que supone su tratamiento, para su uso en riego de jardines y llenado de piscinas. Habría que estudiar si se puede diseñar un sistema para la utilización del agua de los pozos para este menester, ya que quedarían prácticamente inactivos.

Y completando el Ciclo Integral del Agua, hay que abordar la revisión, reparación, mantenimiento y rediseño del sistema de desagües y recogida de pluviales, así como la previsión en el futuro del reciclaje, reutilización y optimización de un bien público y esencial, como es el agua, cada vez más escaso.

Se hace necesaria una reflexión. Un proyecto y programación que trascienda. Un plan director del agua en San Antonio de Benagéber

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